Biden a primera y a las cuatro cifras

Cada vez que el populismo esté entre las opciones, votale en contra.

"Le luxe, ce n'est pas le contraire de la pauvreté mais celui de la vulgarité."

– Coco Chanel

(El lujo no es lo contrario de la pobreza, es lo contrario de la vulgaridad)


Se acerca el gran día. Mucho para escribir y poco tiempo para hacerlo. Mañana (en realidad, en los próximos días, sigan leyendo) se define el destino de este país. Y probablemente, al menos en parte, el destino del mundo como lo conocemos. Entre todas las cosas que pasan por mi mente, hay una que me asombra.

Uno piensa y piensa, pero no puede entender como un país como EEUU, con instituciones democráticas tan consolidadas, llega a este punto. Tenemos un presidente que desde hace meses denuncia que “las elecciones están arregladas” (por supuesto, sin prueba alguna) y que dice que no reconocerá el resultado de la elección si no lo favorece (literal – les dejo la tarea de buscar fuentes online esta vez). Por otro lado, en vivo, en pleno debate, no solo se niega a condenar a los grupos violentos – milicias, supremacistas blancos – sino que además les dice que “estén alertas”.

Ahora, consideren esto:

Por mas que Biden lidere en las encuestas a nivel nacional (por unos 10 puntos porcentuales) la elección se define en un manojo de estados, como, por ejemplo, Florida, Pennsylvania, Michigan, y Wisconsin. Dependiendo del analista, los estados clave (o “battleground states”) varían. Esto es por el sistema de colegio electoral. Para poner en contexto, Trump perdió por unos 3 millones de votos en 2016, pero con 70.000 votos de diferencia en algunos de esos estados clave, consiguió los electores que necesitaba para ganar la elección. Ahora la situación es similar en cuanto al problema, esperemos distinta en cuanto al resultado. Por la cantidad de gente que está votando (se calcula mas de 160 millones, contra 137 millones en 2016), es probable que la diferencia a nivel nacional sea aún mayor esta vez a favor de Biden.

Qué sucede – hay estados como Pennsylvania que aceptan el voto enviado por correo aun cuando llegue después de la elección, siempre y cuando tenga sello postal en fecha anterior. Por ese motivo, si el estado que define la elección termina siendo, por ejemplo, Pennsylvania, tendremos que esperar el conteo post-noche de elección para saber el resultado concreto. La justicia acaba de decir que los votos pueden llegar hasta 3 días después de la elección para ser contados.

Mientras tanto, Trump y su jefe de campaña andan por TV diciendo que el resultado de la elección “se debe conocer el mismo día” de la elección, y por supuesto, tratarán de argumentar que ganaron, y que cualquier cambio de votos hacia Biden post-elección será fraude. ¿Cómo es esto posible? Miren, los datos de las primarias son ilustrativos:


La diferencia en el comportamiento al momento de votar, por partido, en Pennsylvania, en las elecciones primarias 2020. Los Demócratas, en azul, (Biden) tienden a votar por correo. Los Republicanos, en rojo, (Trump) tienden a votar en persona el día de la elección. La columna mas grande hacia la derecha indica mas votos que llegan post-elección. Lo contrario con la barra que se extiende hacia la izquierda, que significa votos puestos en persona el mismo día de elección.


Mas del 50% del voto del partido Demócrata (en azul, voto pro-Biden) fue procesado después de la fecha de elección, porque sus partidarios votan mayormente por correo (en general, y cuando hay año con pandemia en particular). Mientras tanto, casi el 75% de los votos del partido Republicano son en persona en el día de la elección (el Republicano promedio, y Trump, tiene un problema con la ciencia; aún cuando el virus lo mande al hospital, seguirá negándolo).

Si la diferencia entre ambos partidos es muy chica, es muy probable que a la noche de la elección parezca que el partido Republicano gano el estado… pero si uno cuenta todos los votos que llegan después, es probable que el estado vote mas Biden (al día de hoy, las encuestas le dan un 6% arriba a Biden en Pennsylvania). Vean la proyección abajo, lo que esta marcado como “early returns” son pre-elección, “final returns” es la proyección de cuando todo el voto que llega por correo se cuenta. El partido de Biden podría obtener gran parte de sus votos (mas de 3,5 millones) post-elección.


La proyección de FiveThirtyEight respecto al voto en Pennsylvania. Una gran proporción de votos en favor de Biden pueden aparecer los días siguientes cuando el voto por correo se cuente.


Se imaginan lo que va a pasar si llega a ser Pennsylvania el estado que define la elección, si la diferencia entre ambos no es suficientemente grande a la noche del martes, mientras tengan al mismísimo presidente reclamando en TV que la elección ya esta definida y argumentando fraude si se espera contar el resto de los votos? Tengan en cuenta que aquí no hay una autoridad nacional de elecciones (como tiene Argentina, por ejemplo.) Acá cada uno de los 50 estados tiene sus elecciones y reporta los resultados, y son los grandes medios (CNN, etc.) y las consultoras los que suman los totales y anuncian al ganador.

Tal vez ya vieron videos en Internet de alguna situación violenta, así como fotos de como los comerciantes en el centro de ciudades como Philadelphia tapan todos sus vidrieras con paneles de madera desde hace días. Las marchas serán lo de menos – no sera lo mismo que las marchas de 2016 cuando gano Trump y muchos salieron a las calles. Esta vez, el mismo tipo esta deslegitimando el resultado de las elecciones, denunciando fraude donde no lo hay, acusando al candidato de enfrente de que promueve la violencia (el que encuentre evidencia de esto me la manda) y, entre otras tantas cosas, diciendo en sus actos de campaña de ciertos distritos donde las mujeres blancas suburbanas predominan, que “van a venir por ellos” (el nivel de profesionalización en la política Americana es notable; ese grupo demográfico parece ser que esta harto de Trump, y él hace especial énfasis en ellos y dice que “los violentos” irán a hacer disturbios a sus tranquilos barrios suburbanos si es que no gana él).


El Los Angeles Convention Center, lugar donde se hizo hace un tiempo mi ceremonia de naturalización. Recibí mi ciudadania junto a otros 5.000 inmigrantes de 140 países distintos ese día, en el mismo salón, y junto a otros 700.000 que por año reciben su ciudadanía también. Esto habla de la diversidad cultural, los valores y la gente de EEUU. Mientras que esas cualidades lograron mantener a un país tan diverso unido, bastó muy poco (en parte por culpa de un sistema eleccionario anacrónico) para que un populista llegue al poder y ponga en riesgo la historia misma y las bases institucionales de un país.


Todo esto es solo un ejemplo (de cientos) sobre como la manipulación, las mentiras y la desfachatez de líderes politicos populistas pueden convertirse en el cancer de un país muy fácilmente, sembrando violencia y destruyendo las instituciones. Y no es para la tribuna solamente – la gente se esta armando hasta los dientes porque sabe que puede haber conflicto social, y basta la mas mínima chispa para que esto se prenda todo. La Universidad de California misma ofrecerá terapia anónima a los empleados que lo necesiten para lidiar con el “trauma post-electoral” – ese es el nivel al que llegamos.

Por eso, cuando tengan la opción de votar y haya un populista entre las opciones, como Trump y Kirchner (su equivalente por izquierda en Argentina), voten al contrario. No porque eso garantice un mejor salario, menos pobreza, o mas obra publica. Sino porque garantiza que haya una república e instituciones, y no líderes demagogos que sistemáticamente usan el conflicto para construir poder y dividir a la sociedad en “nosotros” y “ellos”.

Así, los líderes que elijamos, aunque no sean de lujo, al menos no serán vulgares.

– Lucho

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